La ingesta de espinas de pescado puede generar una molestia persistente en la faringe, difícil de diferenciar de una irritación pasajera sin el estudio adecuado. La tomografía sin contraste permite identificar con precisión estos cuerpos extraños, incluso cuando son de tamaño mínimo.
En este caso, la Dra. Elba Martín López presenta los hallazgos que permitieron localizar una espina alojada en la amígdala faríngea izquierda.